domingo, mayo 22

El callejón

Y ahí estaba él. Sentado con las piernas cruzadas, fumando un cigarrillo. Observando. Incrédulo de lo que podía llegar a hacer con sus propias manos. Sonó su beeper. Limpió las huellas que había dejado y se marchó.

Detective, buenas noches – dijo el oficial en turno, quien había ya tomado un informe y juntado las evidencias.

¿Cuáles son los hechos?- dijo él con frialdad.

Alrededor de las tres de la madrugada recibimos una llamada anónima afirmando que tal persona había visto un cuerpo recostado en la pared que yacía en un charco de sangre. Pues la verdad todo indica que fue suicidio: nos encontramos con un cadáver sin identificaciones que tiene una pistola de tipo escuadra calibre .45, junto una cajetilla de cigarros, al parecer de la víctima, en ella se encuentra escrito en un papel un número telefónico. Ya dí órdenes de que investiguen el mismo. También hemos visto un teléfono celular y este documento que indica que la víctima fue citada a una audiencia por motivos de su divorcio. Supongo, detective, que la victima se sintió estresada por el divorcio inminente, motivo suficiente para quitarse la vida. No hay testigos y los vecinos no escucharon ni vieron nada inusual.

Él sólo se quedó viendo al oficial, con tono de ironía, mientras caminaba hacia un contenedor de basura que estaba enfrente de la víctima a unos 7 metros, se agachó y recogió con unas pinzas, que sacó de su gabardina, una colilla de cigarro; la guardó dentro de una bolsa de plástico esterilizada. –Lamento informarle, oficial, que más equivocado no podría estar. Juan Ramón quedó incrédulo ante semejante afirmación. Él ya había escuchado sobre las habilidades de este detective, pero no pensó que su trabajo lo hiciera tan rápido y menos con sólo recoger una colilla de cigarro.

-¿Y por qué lo dice, detective?
-Me puede llamar Sergio Kolman. Y se lo digo porque es la verdad. Estamos ante un homicidio calificado en segundo grado, o quizá primero.
-¿y cómo puede estar tan seguro de eso?
- Mi querido compañero, fíjese bien. Esta colilla es de diferente marca que la cajetilla que usted encontró, por lo tanto indica que pertenece a otra persona. Aquí en el contenedor se ven unas manchas de sangre, pero están muy lejos como para ser de la víctima, además que habría chorreado un poco en el trayecto, y supongo que ustedes ya se dieron cuenta que ésta y la del charco donde está el cadáver son las únicas marcas de sangre que hay. Por otro lado, aquí hay unas huellas de pisada-decía mientras las medía con una cinta métrica- del número 6.
-Claro todo tiene sentido. Apuesto que el homicida huyó en motocicleta- dijo Juan Ramón tratando de impresionar.
¿Por qué insinúa eso, oficial?
Llámeme Juan Ramón, y lo digo porque de este lado hay huellas de un neumático, pero sólo una, por lo tanto, no cabe duda que fue de una motocicleta.
Sergio rió un poco. –Buena observación, oficial. ¿Pero no cree que si así hubiese sido, los vecinos habrían escuchado el ruido de la moto?
Oh! Sí, creo que tiene usted razón- dijo el oficial con vergüenza
-Bien, por el contrario; sospecho que el perpetrador no huyó de la escena del crimen inmediatamente, se quedó a observar su obra, el suficiente tiempo para terminar su cigarro. Después de eso se dirigió a éste club- (señalando la puerta trasera de un club nocturno)- Al parecer el asesino mide no más de un metro sesenta y siete centímetros y apuesto a que es jefe de una pandilla, tiene dinero y éste no es su primer asesinato. De la víctima le puedo decir que es un exmilitar, que en efecto, se está divorciando, era zurdo, y conocía a su asesino
El oficial se quedó petrificado ante las aseveraciones del detective Kolman. –Vaya, pues todo suena muy lógico. Pero dígame, ¿cómo supo que la victima era zurdo y que tenía una relación con su homicida?, ¿Por qué dice que es jefe de una pandilla?
Me complace poder ayudarlo, oficial- el detective ya se encontraba caminando…
- Detective Kolman.
-¿sí?
- Acabo de recibir una llamada de otro homicidio, al parecer la víctima fue violada en un hotel de paso, a unos quince minutos de aquí. Su presencia nos podría ser de mucha ayuda.
Kolman sólo dio un gran trago de su propia saliva.

1 comentario:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
KAL

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...




ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE FLOR DE PASCUA ENEMIGOS PUBLICOS HÁLITO DESAYUNO CON DIAMANTES TIFÓN PULP FICTION, ESTALLIDO MAMMA MIA, TOQUE DE CANELA ,STAR WARS,

José
Ramón...

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